Ya son muy pocos los que son “sanos”, con pocos me refiero a 1 persona por cada 10,000 en nuestro país. En estos tiempos es dificilísimo mantenerse en condición, trabajar, comer bien y a las horas adecuadas, tener visitas regulares con los médicos para chequeos generales y específicos e infinidad de cosas que debemos hacer para mantenernos libres de achaques.  

 

Alrededor del 70% de la población tiene sobrepeso, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) el 37.5% de las mujeres mexicanas padecen obesidad y los hombres otro 26.8%. Una de las principales causas de estos exorbitantes números, es el desmedido consumo de productos procesados e industrializados de empresas como: Bimbo, Grupo Pepsico (pepsi, gatorade, quaker, sabritas, gamesa, sonrics) Femsa Coca Cola  (Coca Cola, Fuze Tea, Powerade, Jugos del valle entre otras) además de  todas esas cosas deliciosas (tortas, tamales, tacos, garnacha) que contienen una gran cantidad de grasa.  

 

Muchos de los productos que tenemos en nuestras alacenas contienen una fuerte cantidad de conservadores, los cuales afectan directamente tu corazoncito y otros órganos vitales, los colorantes artificiales, saborizantes también entran a lo más profundo de tus venas y se quedan ahí durante mucho tiempo. Seguro has escuchado de lo mucho que tardan las sopas instantáneas en que tu cuerpo las digiera, aproximadamente tres meses. Otro alimento que está a la mano de quien lo desee, son las palomitas de microondas. La mantequilla que tanto disfrutamos contienen un ingrediente llamado diacetilo el cual a altas temperaturas (como las de tu microondas) provoca bronquiolitis obliterante, enfermedad potencialmente mortal.

 

Si tienes hijos, sobrinos, hermanos o convives mucho con niños, no les destruyas el estómago con zumos de frutas en tetra pack, dulces de cualquier tipo contienen altas cantidades de azúcar y provocan obesidad y/o diabetes, con refrescos, mantequilla, queso, helado y hasta carnes rojas. Estudios revelan que muchos de los casos de cáncer de estómago y alta tensión arterial están relacionados con lo que las personas comían desde su niñez, en la mayoría alimentos azucarados y de origen transgénico.

 

¿Has sentido el mal del puerco? Esto sucede porque la mayoría de la energía de tu cuerpo se concentra en digerir lo que acabas de comer, especialmente si fué algo pesado como un pozole o cualquier garnacha, al hacerlo, estás consumiendo más energía que correr, nadar o andar en bicicleta.

 

Para que puedas continuar con tus actividades diarias y tener un mejor desempeño es necesario que consumas un solo alimento concentrado por comida, es decir, que si vas a comer carne con arroz y papas horneadas, sustituyas los acompañamientos por algo que esté a base de agua como lechuga, pepino o jitomate. Un alimento concentrado es todo aquello que no es fruta ni verdura. ¿Suena complicado? Es el precio que debemos pagar por nuestra salud. Imagínate que te comes la carne con papas, tardará aproximadamente ocho horas en pasar el proceso de digestión y puedas ir a desecharlo, para ese entonces, la comida habrá perdido sus nutrientes y proteína al estar tanto tiempo en tu intestino, lo ideal sería que comas algo que se tarde por mucho tres horas en pasar todo ese proceso.

 

Así que si estabas pensando en refinarte esas alitas con una michelada este fin de semana, tal vez debas considerarlo como un premio en vez de un hábito, al comenzar con una dieta balanceada y llena de nutrientes verás como te sientes diferente, más activo, más concentrado, con ganas de hacer las cosas y hasta más relajado con los no circula de éste mes. Cuidar tu alimentación es cuidarte a ti mismo.