-Recuerdo que mi papá tenía un cuarto en la casa para escuchar música en su tornamesa y en un librero de la habitación, tenia su colección de discos de vinilo. Cuando era pequeña me regalarón un radio pequeñito, que solo agarraba la señal del “Fonógrafo” (Livier hace una pausa y entona la cortinilla del programa) “Música ligada a tus recuerdos” (Risas),con ese radio mientras pintaba, jugaba o bailaba escuchaba música. Así que siempre estuve rodeada de música y ese constante contacto con ella se transformó en amor.- Nos comenta Livier mientras tomamos asiento en el patio central del IMER (Instituto Mexicano de la Radio).

Una camisa cuadradiculada y una chamarra negra de piel, son el primer atisbo de que el grunge de su adolecencia sigue presente en sus oidos y sus gustos.

Livier Zuñiga, a trabajado, a lo largo de diez años, para diferentes medios de comunicación, Telehit, Exa, Exa Tv, Corona Music, y en la actualidad lo hace como conductora del programa “Hola Reactor”.

-Por el trabajo de mi padre nos mudamos a Aguascalientes. A pesar de mi disgusto nos fuimos a vivir para allá. Fui a realizar un casting a una televisora local que buscaba conductoras. Cuando llegó la hora de presentar el video hablé de Nirvana, que era de lo que sabia y lo que me gustaba, eso bastó para quedarme de conductura.-

-Trabajé en Telehit y en Exa, pero nunca me sentí del todo comoda, siempre era la rara, sentía que no pertenecia. Propuse que en Exa se programara otro tipo de música, y surgió Rock en Exa, así fueron sucediendo ese tipo de cosas, pero no me sentía del todo agusto, no lo sentía natural. –

***Llegar a Reactor fue algo orgánico, un lugar donde siento que fluyo.

 

Revolta: ¿Cómo fue que llegaste a Reactor?

Livier: -Llegué en un momento de cambio eso es seguro. Presenté un piloto para un programa matutino junto con un buen amigo. En ese momento Romina Pons ya era gerente de reactor. Le presentamos nuestro programa piloto, nos dijo esta bien, me gusta, pero ya tengo programa matutino, muestren otra propuesta. Lo hicimos, la presentamos, paso tiempo sin que nos llamara, perdí la esperanza hasta que un día me llamó. Me quedé, mi amigo no y así fue que llegué a Reactor.

R: ¿Cómo fue llegar a Reactor?

L:- Para mí increíble, aunque no tanto para otros. Entre ellos, un sector del público de la estación. Me tenia catalogada y etiquetada por mi trabajo en Exa y esa relación les disgustaba. El contacto inmediato a traves de las redes sociales me lo dejó saber.

R: Eres una persona involucrada en la música ¿Cómo percibes la escena musical nacional?

L:- Es interesante estar involucrado en algo que te apasiona, siempre he estado rodeada de personas interesadas en la música, recuerdo que en prepa mis amigos me prestaban sus discos o cassettes, así que me siento como en aquella época. Creo que es un momento emocionante en la historia de la música en nuestro país, los canales de comunicación son infinitos, pero riesgozos. Lo que me causa cierto problema es la imitación entre bandas, estan más preocupadas por pareceresce a alguien, que por crearce una identidad y sonido propio. Eso nos pasa mucho al recibir los demos en la estación.

R: Si se acerca una banda a pedirte un consejo ¿Qué le respondes?

L:- Que sean profesionales, es lo primero. Y no les estoy diciendo que tengan la super producción o la mega grabación,   ni un representante, nada de eso. Si aman la música, que busquen la manera de grabar bien su trabajo, que no presenten su material, al que le invierten tiempo, dinero y esfuerzo, como algo sin valor. Me toca recibir demos de bandas que no tienen como contactarlos, sin información de la banda, etc. No existe excusa para entregar un material mal echo. Algo que sucede con las bandas es que en su afan de gustar, termina sonando como los proyectos que estan sonando en la radio o como grupos muy icónicos, que lo hacen cien veces mejor que ellos. Deben de hacer las cosas para ellos, no para gustar.

Caminamos por el estudio del IMER. Al fondo un gran piano se dejó escuchar.

-¿Podemos pasar a tomar algunas fotos?- preguntó Livier. –Estan en su estudio, adelante- respondio la voz cesando la música del piano.

La música no es algo que te encuentra de manera accidental, es algo efímero que persigues sin darte cuenta. La vistes, la desayunas, la respiras y si puedes vivir de ella, ¡Que chingón! o al menos eso  supongo;  también solo supongo que este es el caso de Livier Zuñiga, lo creo porque la viste, la transpira y no deja de sonreir.