Por un momento dejaré el tema lésbico –aunque si quieren seguir sabiendo detalles de mi vida como “tortillera” háganmelo saber en los comentarios-  pasaré a otro tema un poco menos alocado y con más asuntos del corazón. Pues bien, les contaré un poco de mi vida privada y amorosa. Hace un pequeño tiempo atrás terminé con mi pareja por asuntos fríos como la distancia, la ausencia de atención y caricias, hasta dejar de encontrar esa chispa que iluminaba la vida el uno del otro.

Coincidí con  varios amigos que por este tiempo,  andan  con el  corazón roto. Comencé a pedir consejos para cerrar ciclos, para que no doliera tanto. Unos me decían que debo llorar y llorar hasta sacar todo, otros que romper fotos, quemar cartas, ocupar el tiempo libre, ponerme una pedota, en fin, todo ese tipo de cosas que la gente que acaba de terminar una relación hace.

Okey, estoy consciente que no hay mal que dure cien años y que algún día va a dejar de doler, encontrar a otra persona y volverme a enamorar . ¿Saben cuál es uno de mis mayores problemas? Sí, adivinaron, el sexo, digo, no por nada me apodan “señora doctora profesora golosa 69” y es que con él era una conexión increíble, con él aprendí a hacer el  amor, ya que a pesar de que había estado con otras personas nunca de los nuncas pude hacer una conexión tan real, pura y profunda.

Es triste saber que pierdes a una persona tan amada, es triste resignarte a que ya no estará más en tu vida. Alguna vez hablando con un amigo le dije “estoy tan enamorada de él que quiero que su pene sea el único que esté adentro de mí”. No quiero tirarme al drama, pero sentiría muy raro estar en la cama con alguien más sin pensar en él; de hecho he llegado a un punto donde no puedo disfrutar ni del porno, cuando me toco pienso en él, en sus caricias.

“Uno se acostumbra a cierto tipo de piel, de miradas, de respiración, de alma”.

Quisiera que todo pasara rápido, que la hoja cambiará con velocidad, pero así se vive. Antes, era coger por coger, pero ahora está más chido (a veces) hacerlo con una persona especial y crear una conexión, dejar de sólo intercambiar fluidos y empezar a intercambiar un poco de alma.

Ahora que pertenezco al club de los corazones rotos no me dejaré caer, sino al contrario, aprenderé de lo vivido y lo aplicaré en un futuro. No creo que esté chido que al término de una relación te vayas a enredar en otra cama para tapar el hoyo que la persona anterior dejó. Todo lleva un proceso y hay que respetarlo.

¿Tú qué harías? ¿Tendrías sexo a la brevedad o guardarías el “luto”? ¿Prefieres el sexo con amor o el sexo frio y casual? Mis queridos jugosos, ¿tienen más consejos al término de una relación y lo que conlleva? Házmelo saber.

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