La conocí en el lugar menos indicado, con las personas más X del mundo y el día menos pensado. Una noche, me encontré con unos amigos, uno de ellos  me hizo el comentario que “Fulanita Hot Pérez” había hablado abiertamente acerca de su orientación sexual –para guardar su identidad la llamaré en este relato “Fulanita Hot Pérez”- . Decidí agregarla a face y comenzar a intercambiar grandes ideas.  Cosas como:  si las rosas no son  rojas,  entonces las violetas… ¿a qué hora sales al pan ?.  Comencé a tirarle  el “can”, extrañamente no sé si a primera instancia ella se dio cuenta, pero accedió y salimos.

Ella, en pijama  llegó al punto acordado.  Pedí una crepa de champiñón con queso y ella de mermelada. Después de dos o tres masticadas comenzamos a platicar cosas demasiado generales, hasta que me di cuenta que mis champiñones eran de lata.

Un día coincidimos en una salida, todo el camino estuvo a mi lado, nunca descuidó su objetivo. El intercambio de sonrisas, energía y luz era innegable. Entre unos litros de pulque y chelas, la intención era otra. Seguía su sombra como enajenada , era claro que sus labios me deseaban frenéticamente y los míos estaban por igual.

Ahí estábamos las dos, bajo la sombra de un árbol, frente a nuestro reflejo que se formó en el agua de una presa frente a nosotros, el cielo suspiraba al vernos. Poco a poco sus labios se sumergieron a los míos, fuera de miradas acosadoras,  me sentí libre. Claro que sentí algo extraño en mí y para qué les miento, de regreso a casa nos besuqueamos todo el camino.

Después de esos besos, las salidas se volvieron  frecuentes, aunque los besos eran a escondidas. Nunca había sido tan abierta en cuanto a mi sexualidad, así que ir tomadas de la mano por la calle  no era la idea de romance que tenía.  Me costó tiempo acostumbrarme, de hecho, ni en las zonas gay me sentía a gusto, yo respeto mucho a la comunidad, pero la neta no me late su fiesta, es  muy exótica aun para mí .

Como era de esperarse, toda mi atención se fue hacia “Fulanita Hot Pérez”, lo nuevo siempre resulta más atractivo.  El prestar tanta atención a este nuevo romance empezó a afectar mi  relación, creo que no les mencione que tenía novio (fue un pequeño detalle que había olvidado). Pensé que a  al él no le afectaría, abiertamente hablábamos de mis preferencias y me dijo: – no hay  pedo-. Ella “Fulanita Hot Pérez” comprendió mi situación,o eso supuse.

Ella y yo tuvimos un amor rockero.

Bajo las circunstancias y condiciones más o menos claras seguimos nuestros amorios sexuales . Como imanes volvimos a saciar la curiosidad que tenía una de la otra, yo, con la idea de que había estado casada – sí, con otra mujer- y ella con la idea de un nuevo comienzo.

A medida que pasó el tiempo  algo dentro de nosotras comenzaban a crecer (en este punto lo fálico esta descartado), y sin querer habíamos llegado al momento de experimentar un poco más. Las ganas se olían en cada uno de mis poros,  sin dudarlo de manera penosa me acerqué a ella, mis labios comenzaron a inflamarse –ambos- y mi corazón comenzó a latir rápido, sus manos pasaron de estar en mi cara a rodearme con sus brazos.

Mis nervios explotaban y el humo verde flotaba en la habitación, estaba de verdad nerviosa, pero creo que estaba más mojada que nerviosa.

En la siguiente parte te contaré cómo una mujer puede llorar de placer, sígueme en la siguiente edición y cualquier duda, comentario o sugerencia se aceptarán.

10341600_716865255029324_8183626371279837609_n