Después de las 5 pm del jueves 20 de noviembre, el color negro cubrió la avenida reforma de manera uniforme, aquel día asistimos al sepelio más grande en la historia de nuestro país, fue el adiós al mal gobierno.

El contingente que avanzó del Ángel de la independencia, hacia la plancha del zócalo, lo hizo con cadencia fúnebre, no hubo llanto, predominó la rabia y el reclamo, no existieron palabras de despedida, hubo “chinga tu padre EPN” “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, hubo clamor, hubo rabia y hubo un ultimátum “Fuera Peña, Fuera Peña, Fuera Peña”

 Ese 20 de noviembre de 2014 la historia decidió alcanzarnos. La masacre de 1968, el Halconazo del 1971, La matanza de Acteal y Aguas Blancas, La Guardería ABC…todos los fantasmas que arrastramos como sociedad pasiva y apática, ese día vestidos de luto, caminando por reforma, se materializaron.

El desenlace ya todos los sabemos, granaderos desalojando la plancha del zócalo a punta de toletazos y golpes, ciudadanos siendo abusados en su derecho de protesta y en algunos casos, encarcelados por salir a las calles a exigir el regreso de 43 estudiantes normalistas desaparecidos por el gobierno de guerrero en complicidad con el ejercito, la policía municipal y el gobierno federal.

“Es preocupante que una manifestación que reprobaba violencia del Estado termine con violencia del Estado”

Layda Negrete, realizadora del documental Presunto Culpable

 

El gobierno no esta dispuesto a revirar su estrategia de terror y represión; no esta dispuesto a admitir su responsabilidad, pero algo esta claro, las manifestaciones no las van a poder parar, aunque las repriman. La semilla de la inconformidad esta plantada.

Esta es la mejor porra que escuche durante la marcha del 20 de noviembre, así entonada con alegría porque la orfandad política es la realidad de nuestro país.

One two three …que chingue a su madre el PRI

Three two one …también el PAN

Uno dos tres… también el PRD

El descontento en imágenes.

Tenoch Huerta dijo: “México se está convirtiendo en Saturno, porque devora a sus hijos”.

“Ayotzi, aguanta”