Mexico DF.- Las lámparas del Teatro de la ciudad “Esperanza Iris” junto con la bombilla del palco 15 se extinguieron en punto de las 19 horas dejando en total oscuridad el recito.

Un par de frases en la oscuridad y el público se volcó en risas. Un par de frases más en la penumbra y los recuerdos de hace diez años se vieron destellar como balas perdidas. La evocación de aquel 1 de enero de 1994 se hizo presente.

“Esta canción se llama Los Zapatistas, del maestro León Chávez Teixeiro,  y la queremos dedicar hasta allá ,hasta las comunidades autónomas en rebeldía que luego de 10 años siguen resistiendo”. Con las 2 manos extendidas abrazó el aire y se presentó Francisco Barrios “El Mastuerzo” y su nuevo proyecto llamado  “Los Jijos del Maíz”

-Los Jijos del Maíz se formaron a partir de que Armando Vega Gil me pidió que escribiera un prólogo para su libro “La ventana y el umbral”, pero como yo nada mas llegue hasta primaria, le dije que mejor le componía una canción y así fue como surgieron los Jijos y esta canción homónima.

Los Jijos del Maíz están integrados por Iker Moranchel en la guitarra y coros, Josué Vergara batería y coros, Gustavo Franco en el bajo y El Mastuerzo en la guitarra y en la voz, pero no con la misma, sino  con una nueva voz.

 

“No se puede escribir de alguien con quien no has compartido como mínimo algún momento de su vida”.

El concierto donde se lanzó su primer disco homónimo de Los Jijos del Maíz se desarrollo entre risas, anécdotas, dedicatorias a los desaparecidos políticos  y zapatistas en resistencia, que dieron como resultado reflexiones musicales con gran calidad  y bien ejecutadas. Algunas de las canciones que ese día sonaron por un lapso de 2 horas fueron “Alicia amor de mi vida“ , “El baile”, “Luna risueña“, “Canta una que se sepan todos” “Abusados con el apañón“, blue´s dedicado a la liberación de la mariguana entre otras.

La presentación de este nuevo proyecto fue sobria , apenas algunos visuales de calaveras y colores que acompañaron a la banda; no se necesita mucho apoyo cuando la música tiene tanta sustancia.

Escuchar a los Jijos es un repaso por los acontecimientos incomodos de la historia de nuestro país de la voz de uno de los involucrados. Es entender nuestro presente a través de narraciones  y reflexiones vigentes, es escuchar disertaciones cómicas que de otra manera no soportaríamos.

El concierto cerró con un Francisco Barrios interpretando la dualidad de nuestros días en solitario, “Lo Prohibido” fue la  penúltima canción que ese día se escucho.

Te sientes la mama de tarzán,

la mama de los pollitos

el pudiente, el influyente

el superman, el uy uy uy, el mas chido

crees que tu las traes

que nadie te merece

y hasta crees que el apellido te crece

Te sientes la mama de tarzan

no le heches tanta crema a tus tacos

no le heches tanta caca a tu papel

bájale de huevos

bájele de huevos a tu arroz

no seas mamón

Con la mamá de tarzán es como Los Jijos del Maíz se despidieron riéndose del público, de ellos y de nuestra realidad.