El festival más importante de América Latina, el Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino, cumplió XV años y lo celebraron a lo grande con IV días de fiesta; del jueves 27 al domingo 30 de Marzo, con más de 150 bandas presentes y alrededor de 70 mil asistentes por día. Ana quería asistir al evento con acceso de prensa, pero por darle prioridad a otros pendientes faltó a dos ruedas de prensa que el Vive Latino organizó antes del festejo, y por esas dos faltas su acceso fue denegado, pero igual, Ana no quería perderse esta fiesta y se presentó, ya no como prensa sino como espectador, compró sus boletos y así se la pasó.
 

 Viernes 28 de Marzo, es el segundo día del Vive Latino, Ana seguía muy emocionada por formar parte de los XV años del Vive Latino. Nos apuró para ver a Pedropiedra… llegamos con tiempo de sobra.

Nos plantamos en el Escenario Indio y Ana se veía muy ansiosa. Esta vez el calor nos torturó, minutos después entendí por qué. Todo fue culpa de las putas planchas para el cabello, pues se le ocurrió alisar su gran cabellera negra.

 Los increíbles ingenieros de audio volvieron a tener una gran falla y Pedropiedra no podía empezar, Ana ya quería ver al chileno cantar “Inteligencia Dormida” -su canción favorita-, pero tardaron muchísimo en que quedara todo en orden. Finalmente salió al escenario y la sonrisa de Ana colgaba de oreja a oreja, se movía sin parar, la pierna, el brazo, siempre movía alguna parte de su cuerpo. A su lado habían un grupo de muchachos que se la estaban pasando ¡bomba!, en su poder tenian un gran churro de mota que a todos compartían; Ana los miraba con curiosidad porque decían mucha pendejada, quiza eran los junkies más divertidos de todo el festival .

 

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Terminó la participación de Pedropiedra y el calor la había agotado un poco, así que mientas Anita Tijoux tocaba, ella se fue a refugiar del sol en el mismo escenario pero a alguna parte donde le diera la sombra. Ella y su novio se durmieron como 15 minutos hasta que él se tuvo que mover de escenario, él quería ver a Caballeros del Plan G y yo me quedé con Ana a ver a Jumbo.

Cuando su chico se fue a la Carpa Rockampeonato, nosotras corrimos al baño. Mientras ella hacia pipi yo me lavaba las manos y escuchaba “Rockstar” a lo lejos. Cuando salimos del baño y regresamos al Escenario para ver a Jumbo, como que a Ana le había bajado la pila, ya estaba más tranquila -tal ves fue la siesta que se aventó y seguía medio dormida- pero yo cantaba a todo pulmón y ella solo miraba con su cigarro en la mano. Ya casi al termino de la presentación de Jumbo, Ana ya había vuelto y me aventaba, se reía -conmigo o de mí, aún no lo se- y me abrazaba con fuerza.

Me dijo -cuando Jumbo termine nos tenemos que ir a la Carpa Rockampeonato para alcanzar a mi novio y ver a Fermín-. Llegamos a la Carpa, no veía a su chico, una llamada después ya estábamos juntos. Nos sentamos un rato en el pasto. Ese día Ana había olvidado su encendedor en el carro, así que prender un cigarro era un completo desmadre, lo bueno fue que siempre hubo alguien que fumara. Veía a Ana y ya no se la estaba pasando tan padre, hasta que Banda Bastón subió al escenario.

Gritaba como loquita (jaja), pero al menos ya era claro que se estaba divirtiendo. Brincaba y movía la mano muy estilo hip-hop, tampoco dejaba de bailar. Cuando Banda Bastón se bajó del escenario, la vi como con ganas de ya irse a otro lado, pero igual se quedó bailando al ritmo del surf de Sr. Bikini. Yo la seguía viendo como inquieta, hasta que 20 minutos antes de que Sr. Bikini terminara su presentación, Ana dijo que moría de hambre y que ya fuéramos a comer.

Ese día Ana se comió una torta de bistec con queso y esta vez casi no luchó con ella, ya podía comer mejor. Terminó de comer y se fue a echar a una hamaca en el “Parque Ecológico”, ella quedó sorprendida de lo bonito que está ahí adentro, se fue a dar una vuelta y se puso a tomar fotos de todo lo que se le cruzara en el camino, compramos una chela y jugábamos a que ya estábamos bien ebrias.

 

Igual ese día tampoco vimos a Arcade Fire porque a Ana no le gustan, ya sabes, no es muy fan de la música en inglés. Pero estaba bien divertida en el Parque Ecológico, echando la hueva y diciendo mucha pendejada conmigo, hasta que su novio dijo que ya era hora de partir, aún nos quedaban 2 días más. Ana no se quería bajar de la hamaca, parecía niño con juguete nuevo, me dijo -méceme una última vez y ya nos vamos-, pero eso lo repitió como 4 veces (jaja), no la podíamos bajar de la hamaca en un buen rato.

Finalmente fue hora de partir, Ana decidió bajarse de la hamaca y dijo que mejor mañana volvía a echarse en su nueva amiga “la hamaca”. Veníamos de regreso en el coche y seguíamos cantando hasta que Ana cayó dormida y poco después yo también me dormí.