-Lo quieren conocer Don Estrella. – esa fue la única presentación. Después de esas palabras ya no hubo silencio. Durante 2 horas la conversación fue fluida, llena de nombres y lugares que desconozco.

-A los árboles se les debe respeto, nos regalan sombra, nos dan el oxígeno que respiramos, nos regalan su fruto, debemos  devolverles algo de lo que nos dan… al menos echándoles un poco de agüita. Podemos hablar con ellos o hacerles caricias en sus hojitas,   aunque las personas piensen que estamos locos. –esta fue la primera frase que escuche al conocer a Don Estrella y la primera enseñanza  que Juan Matus le regala a Carlos Castaneda en el libro, “Las enseñanzas de Don Juan”, texto que me ha dejado sin sueño por mucho tiempo.

Las enseñanzas pocas veces  llegan así, transparentes como el aire que se respira.En 5 minutos el señor “Estrella” se puede  convertir  en un personaje entrañable o en un don que habla un chingo.
Estrella es un mote que le pusieron los que lo aprecian –Así me dicen, estrella, estrellita, estrella del norte, (risas). Mi nombre es José de Jesús Azuara y soy de San Luis Potosí-

Don José “Estrella” es un hombre peculiar, de piel tostada y bruñida por el sol que resalta con los colores fosforescentes de su playera, con una sonrisa que contagia y una cantidad de historias y nombres de personas que en ciertos momentos es abrumadora.

 José “Estrella”, bien puede ser considerado “Forrest Gum” sobre bicicleta, pues sus historias comienzan de igual manera. “Aquel día, sin ninguna  razón en particular, decidió salir en bicicleta. Pedaleo hasta el final del camino, y cuando llegó, pensó que tal vez podía ir hasta el final del pueblo. Y cuando llegó, pensó que tal vez podía pedalear hasta el condado de Greenbow… (en nuestra historia no existen condados y el primer estado que visitó fue Veracruz).  Notó que si había llegado tan lejos, tal vez podía ir a través del gran estado de Alabama (nuestra historia se sitúa por todo México). Pedaleo derecho hasta el océano. Y cuando llegó, notó que ya había llegado lejos, y que tal vez debía dar la vuelta y continuar pedaleando. Y cuando llegó al otro océano, notó que debía dar la vuelta y continuar pedaleando. Cuando tenía sueño, dormía. Cuando tenia hambre, comía. Cuando debía… tu sabes, iba.”. Y así, desde hace 7 años se dio cuenta que  lo que tenia era un mensaje, una bicicleta y una carretera muy larga que recorrer y un camino que no termina.

 -Desde chico me enseñaron el cuidado de la naturaleza y lo que estoy haciendo es llevar mi mensaje a las comunidades de México. –Para el momento en que sostuve esta platica con  Don Estrella, su meta aun está muy lejana, se enfila rumbo a Brasil en un viaje que calcula realizar en  una tiempo de 3 meses.

Avanzamos cuando las personas quieren entender, cuando quieren escuchar.

-No voy a estar de holgazán en mi casa viendo lo que le esta sucediendo al planeta. Soy activista, ambientalista y ecologista y decidí hace 7 años salir de San Luis Potosí para llevar mi programa ecologista por todo México. Voy a los pueblos y platico con la gente y les explico como puede conservar un poco mejor el ambiente.- me comenta Don estrella mientras juega con un puñito de tierra. -Lo mas difícil de mi tarea  es que la gente piensa que con dinero se puede solucionar todo. En una ocasión vi a una señora que tiró comida buena la basura, lo bueno fue que un perrito estaba cerca y aprovechó lo que habían tirado. Me acerque a la señora para decirle que no estaba bien lo que hacía y se molestó conmigo. Le dije , el día que le falte agua o no tenga ni un frijolito,  exprima un billete o  muerda una moneda. Ese día se va acordar de mí y  de la comida que acaba de tirar y la va a venir a buscar.-

Revolta: -Cuando no esta en la carretera , ¿Qué es lo que hace?

-Cuando estoy en San Luis trabajo en la tienda de un amigo, atiendo el negocio y  allí en una esquina me dan permiso de poner mi olla de aluminio y vender patitas con  verduras en vinagre. De eso me mantengo y le doy a mi mamá para sus gastos.

 A sus 56 años José de Jesús Estrella, lleva miles de kilómetros acumulados en sus piernas y su meta (tal ves la última ) sea llegar a Brasil en bicicleta  sin ningún patrocinio, como lo ha hecho hasta el día de hoy. Viaja ligero, apenas un casco y una mochila lo acompañan. En la mochila lleva un pequeño radio, algunas fotocopias de  periódico y reconocimientos que le han sido entregados por su labor, lo cual le sirve para acreditarse como lo que es, un ambientalista, ecologista y protector de un mundo que no dejamos de joder.

-Lo mas difícil de salir a carretera en bicicleta son los tráilers. A veces me quedo sin luces y así, sin focos esta canijo. Cada que escucho el  motor de tráiler en la noche por instinto me orillo o me detengo por completo para esperar a que pase. –

 Sin hijos y sin mujer que lo esperen Don Estrella, ha emprendido un viaje a Brasil con la esperanza  de conocer un lugar con el que soñaba, compartir enseñanzas y a su regreso encontrar a la que pueda ser la estrella de su vida.

 -No me he casado porque no he encontrado a la estrella que pueda amar. La mujer es el regalo más hermoso que Dios nos regalo. Si la encuentro no le voy a dar una vida de lujos, pero si una vida digna. A mi me gustaría que el día que tuviera un hijo o una  hija, lo que Dios quiera, me gustaría que dijeran – Mi papá es buena gente.-

Texto y Fotografía: Noé Canales.