El Festival “Aquí no hubo escena II” se realizó el pasado 30 de noviembre en la Arena Royal Club, espacio revestido por la cultura de los encordados y las mascaras más conocidas de la lucha libre mexicana.

La Arena Royal club se encuentra ubicada muy cerca del monumento a la revolución, pero en este edificio el   Dr. Wagner, Blue Demon y Tinieblas  son los chingones.

La música se podía escuchar una cuadra antes de llegar al lugar, el ruido de avenida insurgentes con sus miles de automóviles no pudieron opacar el rock & roll que se desbordaba por las ventanas y los pequeños balcones del edificio.
La realización de Festival “Aquí no hubo escena” es una afirmación  que aquí esta sucediendo algo. El consumo de las diferentes disciplinas artísticas se esta suscitando de la forma más orgánica y sencilla posible. La decisión de generar un  festivales en este momento se ha vuelto tan sencilla como tener una banda dispuesta a tocar y un público dispuesto a escuchar.

Para este festival hubo muchos oídos dispuestos a escuchar las propuestas nuevas que rondan por la ciudad. Los escenarios fueron 2 , dispuestos en habitaciones pequeñas  en las que los asistentes bailaron hasta el cansancio.

 Dentro del cartel del festival hubo propuestas de rock (Motora), metal (Ay que rico) garaje rock (Las Pipas de la Paz) , pop electrónico (Matilda Manzana), música electrónica experimental (´Bo )y un largo etc.

Ay que rico es una banda de metal con un discurso que explora la sexualidad de la manera mas baja,  pero con una ejecución encabronadamente buena. Disfrazados con mascaras ridículas, un chingo de punch  y con ayuda de una botarga en forma de plátano fue uno de los actos que se llevaron el festival. Al llamado del slam acudieron propios y extraños, las morritas caían una a una  sobre amplificadores y los teclados. Ay que rico es una banda que se debe de ver en vivo por su energía y su ejecución.

Otro de los actos que se llevó la tarde-noche fue la presentación de Las Pipas de la Paz. Su sonido de garaje rock  y su desenfado,  hizo que en la habitación donde tocaron,  el slam reapareciera.  Las  personas bailaron al ritmo de canciones como Coming change y Pamela empapados en sudor y disfrutando de un sonido que se esta volviendo uno un referente de los sonidos de la ciudad.

El festival “aquí no hubo escena” es seguro que tendrá un tercer capítulo… afirmo que tendrá una continuidad porque la actitud  de las bandas que se presentaron, la afinidad y recepción que tuvo el público con estas bandas y un espacio como la Arena Royal Club  son pocos en esta ciudad.

Fotografías y Texto: Noé Canales