La identidad se ha de convertir en nuestro eterno tormento, pertenecer se ha vuelto un eterno dilema. Todos tienen un concepto donde incluirte, todos te ofrecen una casilla donde meterte.Las diferentes corrientes musicales dan identidad y forma a las disímiles subculturas que conviven y habitan en un mismo espacio.

The Clover Pub, es  espacio que enaltece las formas de emborracharse al estilo ingles pero, en el habitaron  por un fin de semana las mascaras del Santo, de Dr. Wagner  y el hoy desaparecido Místico.
Tan disímiles entre sí como las mascaras de luchadores y los cuadros de Amy Winehouse, fueron los grupos que se encargaron de llevar a los asistentes a bailar y surfear en aguas turbulentas o solo contemplar los riffs y compases como si se tratara de un océano en calma.


Soren  fue el encargado de iniciar machacando los oídos de los presentes con metal de buena manufactura. Media hora de riff pesados fueron suficientes para ir avivando el ambiente de una noche que se impregnaría  al final con  un olor de primavera.

Acid Alice desgarró la noche con un rock & roll impregnado de juventud y emociones desbordadas, amparados por chamarras de cuero y melenas largas, Acid Alice regresa a la esencia de la sicodelia y crea en su música pasajes de introspección, conjugados con los excesos y pasiones a los que el rock & roll eternamente ha sucumbido.

La noche terminó con olor a primavera.

Para esa hora , sobre el pequeño escenario, el discurso aletargado de la identidad se había esfumado,  se había escuchado metal, psicodelia, stoner rock y pasajes de blues sin que en este discurso se encontrara alguna anomalía  por parte de los asistentes.

 El Sr. Bikini arribó a buen puerto, con un público que esperaba y deseaba mover las manos y los pies como palmeras mecidas por el viento del pacífico y surfear en corrientes y olas imaginarias. Sr. Bikini, esta conformado por Mascara del Mar en la batería, Star Krill en el bajo y Big Mascara en la guitarra y esta por cumplir 15 años de existencia.

El surf  hacia bailar  aun a los que se resistían, la noche   evocaba el desprendimiento de la ropa , al desenfrene tropical rodeado de playeras del Westham, banderas de la Gran Bretaña e Inglaterra.

La noche terminó con olor a primavera a playa y con un  chingo de sudor.

Si van The Clover Pub vayan con ímpetu de Rock & roll , pero por favor no pidan las papas Cloverianas, su intestino se los va a agradecer.