Viernes  2 de Agosto del 2013. Festival Antes De Que Nos Olviden.

Uno de los eventos de música independiente más esperados por la banda melómana de la Ciudad de México para el pasado fin de semana.

Caminando sobre la calle de Ayuntamiento en la Colonia Centro, a lo lejos se podía ver una pequeña aglomeración de personas, al acercarme un poco parecía un negocio clandestino de alcohol, la cortina roja estaba cerrada y solo se podía pasar agachado por la pequeña puerta al centro, era el lugar de la cita.

A pesar de que la convocatoria era a las 8  de la noche, la costumbre de llegar tarde para no esperar a que empiece el evento provocó que en un principio fuéramos pocos en el lugar, era un edificio pequeño con escaleras que te llevaban de un lado a otro rápidamente.

El primer piso era un poco obscuro por las paredes rojas y la poca iluminación y no había más que lo que parecían dos escenarios, uno vacío y otro en el que aún estaban acomodando equipo de sonido. En el segundo piso te entregaban tu pulsera para tener acceso a todas las actividades y en un angosto cuarto vendían  bebidas en pequeños vasos de plástico, podías andar por todos lados sin problema, comprar una cerveza o salir a fumar, platicar y esperar que algo sucediera.

El encargado de abrir el escenario fue Goodbye Japan, proyecto de Abel Ibáñez, que demostró que cuando se tiene talento no se necesita de una gran producción. Sentado en un banco frente al micrófono,  acompañado únicamente de su guitarra electrica roja, y su voz, dio inicio al evento y el lugar, aunque pequeño, comenzó a llenarse.

Acidandali intensificó la noche, por momentos parecían más una banda  instrumental, pero el público comenzó a emocionarse e interactuar con ellos. Al fondo estaba el baterista que casi no podía verse, al frente el bajista y la guitarrista que derrochaban energía y compartían un micrófono. El trio uso un proyector para añadir visuales a su presentación, los cuales podías ver con más detalle cuando bajaban un poco la intensidad para no perderte nada.

Dokta Dude fue el que puso a todos a cantar, lucia como un señor despreocupado al que solo le interesa la música y la fiesta. Aunque su voz no era lo mejor del show, su beat ochentero le sirvió para interactuar con el público, en un show que parecía una especie de karaoke.

Finalmente, Yesco, proyecto de Alec Sander, llego a cerrar la noche con su música electrónica, aunque carecía de efectos visuales, un look extravagante y luces, algo común en este género, sorprendió a los presentes su presencia y fue el momento cumbre de la noche.

Así finalizó esta noche del Festival Antes De Que Nos Olviden, el lugar se vació rápidamente para continuar disfrutando el viernes en algún otro lugar.