¡Año nuevo, vida nueva! La Estúpida Lluvia de Ideas llega renovada y recargada. Igual de divertida, irreverente y sin sentido, pero con un sabor más sabrosón para hacerte perder tu dichoso valiosísimo tiempo que seguramente dices tener destinado para hacer cosas de suma importancia. La Estúpida Lluvia de Ideas se pone a analizar a tus personajes favoritos de los detalles más pendejos e insignificantes -aunque unos más que otros- que te puedas imaginar. Así que sigue leyendo, porque el protagonista de hoy es…

Está cumpliendo veinticinco años  La Cuca, veinticinco  años celebra La Castañeda y pienso, ¡qué rápido pasa el tiempo! El pasado viernes me fui a embriagar a mi tuburio favorito, el Rock Son. Un barsillo que está en mi rancho y que se ha convertido en mi baticueva y en la de toda mi pandilla. Fue su cuarto aniversario y los headliners de aquella noche fueron estas legendarias bandas de rock mexicano; con el pretexto de festejar al Rock Son y a ellos también por ese cuarto de siglo que se han mantenido unidos. Con las dos bandas tuve la misma expresión, “¿y estos cabrones qué es lo que hacen para ser unos rucos rockeros que se ven muy bien y se escuchan genial?”.

Los primeros que pisaron el escenario fueron La Castañeda. Si yo hubiera visto a Chava abajo de la tarima, no lo reconozco: trae un corte super punk rocker, con algunos cabellos en tonalidades grises; al igual su barba, la mayoría ya luce casi plateada; las panzas colgantes que demuestran los años que llevan bebiendo cerveza tampoco faltaron. Pero los años no les pesan cuando están arriba del escenario, suenan igual de sensacional como cuando lo hacían hace unos 15 años, ó 10, ó 5. El éxtasis que le causaron a mi amigo vecino, el “Abuelo”, me lo demostró; un fan de hueso colorado que juró que se encueraría -no lo hizo, no entren en pánico-, pero al verlo disfrutar de toda la presentación de La Casta, me hizo descubrir que aún causan efectos inexplicables en sus viejos seguidores y tal vez así lo harán siempre.

Siguió La Cuca, y al ver a José Fors con una melena media larga un poco arriba de los hombros en color negro me hizo pensar lo mismo; “¿y estos güeyes tomaran lo mismo que los otros?”. Verlos interpretar “La Pucha Asesina” ó “Cara de Pizza”, fue todo un placer, escuchar estas rolas en manos de unos vetustos del rock mexicano es realmente cagado, pues quién se imagina a un cabrón de casi 60 años cantando unas estrofas que dicen más o menos “se que eres divina pero quien adivina si tu tienes la pucha, la pucha asesina…” ó “señorita cara de pizza, yo te amo cara de pizza ¡Eres un amor!” Suenan a rolas de adolescentes, ¿no? pero para nada que se ven mal, al contrario. Otra presentación que extasió a más de 5 en el Rock Son, estoy segura.

Y para ser sincera, creo que la fórmula perfecta de la juventud que muestran en el escenario estas legendarias bandas es simple: Rock & Roll. Lo mismo pasa con otras bandas legendarias al rededor del mundo, Los Rolling o Kiss, por ejemplo; ya les pesan los años, pero para el Rock no hay edad. Y creo que mientras sigas teniendo el amor por la música y por lo que haces como hace más de 20 años, seguirás viéndote bien arriba de un escenario.