Las ideas más estúpidas empiezan a caer, tu te mojas como si te cayera una lluvia muy tupida desde el cielo, te caen encima de todo el cuerpo y te empapas de textos sin sentidos, de lo que está moviendo a la gente de lo que todos están hablando. La estúpida lluvia de ideas no busca caer bien, solo quiere hacerte entender que no está mal opinar incluso de lo más estúpida con la opinión más estúpida… -un ejemplo es este texto- pero tú lo estás leyendo y de eso se trata; más o menos.

A Casandra la conocí en una fiesta, es amiga de Guillermo. Ella es de mente abierta y le gusta platicar de sexo, es el tema del cual  más conoce, también es su deporte favorito. Casandra dice que es bien puta. Cuando la vi por primera vez, vestía con poca ropa y solo me pregunté -¿no tendrá frío esta mujer?-, la neta es que no tiene ni un pelo de puta, osea, si usa poca ropa pero… la suficiente, o eso dice ella.

Entre chela y chela nos fuimos acercando hasta entablar una buena, amena y muy divertida conversación -la neta, soy bien puta- me dijo; yo no lo creí, solo pensé que ya estaba borracha. En realidad no hable mucho con ella, solo me dijo su nombre, que tenía 23 años y que vivia a dos calles de donde era la fiesta. Esa misma noche la vi casi comiéndose a tres cabrones diferentes en el mismo sillón, que por cierto, si yo fuera el güey de la casa quemaba toda la sala.

1

Antes de irme de la fiesta me despedí de mis amigos y me di cuenta que Casandra ya no estaba en la planta baja -¿Y Casandra?- pregunté, -ya se subió a coger con Roger- me contestó Guillermo, me reí y me dijo que era en serio. Memo me empezó a contar a grandes rasgos como conoció a Casandra, la verdad es que entre ellos hubo algo que no pasó de solo unos calentones, pero así fue como ellos se hicieron amigos.Guillermo me dijo  -No le da pena decir que andaba de rama en rama, conociendo de todo un poco y aceptaba con singular alegría decir que era bien puta.

2

Apure la conversación que sosteniamos Memo y yo, porque tenía que irme, pero le dije que nos whatsappeabamos. Al final de tantos whats app, me reafirmo lo mismo. Casandra, es mi amiga la más puta, me dijo.