La ciudad estaba demasiado tranquila para ser sábado por la noche,  tal vez era uno de esos fines de semana en los que la mayoría de la gente prefiere quedarse en casa, el clima  era perfecto, no tenias que preocuparte por la lluvia ni el frío.

Caminé por la calle de Motolinia, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, llegé  al lugar de la cita, parece algo clandestino, solo vemos una taquería de mariscos, aunque suene raro, la oferta son los tacos y gorditas de camarón, al fondo del local se encontraban tres personas y una puerta blanca por la cual se tiene el acceso al Pasagüero, el lugar donde el arte, la moda y la música comienzan.

El lugar estaba un poco vacío, la noche apenas empezaba a ponerse candente. Los chicos de “Vyctoria” hicieron que poco a poco los asistentes se acercaran al escenario, tal vez porque son una banda de rock bastante peculiar,  se presentan con un violín, guitarras, bajo, batería y la voz de Mariana que bien podría hacerle la competencia a varias cantantes.

Los chicos de “Hibrido” siguieron el ritmo de la noche con su rock alternativo, al cual se les unió el guitarrista de Little Jesus, Carlos Medina, quien puso un poco de su ritmo en la batería. El lugar ya tenía el ambiente perfecto para una noche de rock, las personas estaban cada vez más cerca del escenario y era el momento adecuado para tener una cerveza en nuestras manos.

A pesar de los problemas técnicos o más bien un ingeniero de audio que no sabía ni como subir el volumen a los micrófonos, uno de los mejores momentos de la noche estuvo a cargo de “Atomix”, el proyecto de Oscar Ceceña, ex integrante del grupo “Pastilla”, quien enamoraba a las presentes con su voz.  Las mujeres se hicieron escuchar más con la presencia de Darío, integrante de comisario pantera, quien desafortunadamente casi no se escuchaba por lo que el público lo soluciono coreando “Alucinante”.

Para cerrar el evento con broche de oro, llegaron los chicos de “60 Tigres” quienes no solo consiguieron mantener el ritmo de la noche sino que también hicieron rugir a los rockeros. Actualmente hay tantas propuestas musicales, , que es difícil encontrarse con una banda que te emocione tanto, aun sin conocerla. El vocalista, Polo, tiene una personalidad divertida, una voz agradable que te hace sentir la fiesta y hace una serie de gestos al cantar, que te hacen mirarlo y sonreír. A ellos los acompañaron Los románticos de Zacatecas, quienes venían de tocar en el Monumento a la Revolución en el festival “Semana de las Juventudes”.

La noche acabó en medio de gritos, baile y cerveza. El lugar no tardo ni un minuto en quedar casi vacío, mientras las pocos presentes aun bailaban y seguían la fiesta.